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Día 1

Tené siempre presente lo que podés controlar y lo que no 

  La felicidad y la libertad comienzan con la clara comprensión de un principio: algunas cosas están bajo nuestro control y otras no. Sólo tras haber hecho frente a esta regla fundamental y haber aprendido a distinguir entre lo que podemos controlar y lo que no, serán posibles la tranquilidad interior y la eficacia exterior.

  Bajo tu control están las opiniones, las aspiraciones, los deseos y las cosas que te repelen. Estas áreas constituyen con bastante exactitud tu preocupación, porque están directamente sujetas a tu influencia. Siempre tendrás la posibilidad de elegir los contenidos y el estilo de tu vida interior.

  Fuera de control, sin embargo, hay cosas como el tipo de cuerpo que tenés, el haber nacido en la riqueza o en la pobreza, la forma en que te ven los demás y tu posición en la sociedad. Recordá siempre que estas cosas son externas y, por ende, no deben preocuparte. Intentar controlar o cambiar lo que no depende de vos, tiene como único resultado el tormento.

Recordá: las cosas sobre las que tenés poder están naturalmente a tu disposición, libres de toda restricción o impedimento; pero las cosas que tu poder no alcanzan son debilidades, dependencias, o vienen determinadas por el capricho y las acciones de los demás.

Recordá también que, si pensás que podés llevar las riendas de cosas que por naturaleza escapan a tu control, o si intentás adoptar los asuntos de otros como propios, tus esfuerzos se verán desbaratados y te convertirás en una persona frustrada, ansiosa y criticona.

 Manual de Epicteto, 1.1, versión de Sharon Lebell


 

Para Epicteto, alcanzar una buena vida requiere diferenciar aquello que podés cambiar de aquello que no podés. Aquello en lo que podés influir y en lo que no. 

Si lográs concentrarte durante el día, en distinguir qué elementos podés controlar y cuáles no, no sólo estarás más sereno, sino que además tendrás una clara ventaja sobre aquellos que intentan ganar una batalla perdida.

Manual de epicteto

Ejercicio de control del pensamiento y regulación emocional

 

Para incorporar esta doctrina en nuestro pensamiento y fortalecer el control mental, es necesario ejercitar la atención plena o mindfulness. Cliqueá en el siguiente link para entrenar tu mente. Hoy comencemos por la respiración:

audios de meditación guiada
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