

INSEGURIDAD Y AUTOEXIGENCIA
Nada de lo que hacés parece ser suficiente.
Es una sensación silenciosa de dudas, autoexencia y dificultad para reconocer el propio valor.
Se manifiesta como una búsqueda constante de hacer todol "bien", de no estar a la altura, lo que resulta agotador.
Síntomas
La inseguridad y la autoexigencia pueden aparecer como:
-
dudas constantes al tomar decisiones
-
necesidad de aprobación o validación externa
-
dificultad para reconocer logros propios
-
miedo a equivocarse o a no estar a la altura
-
tendencia a compararse con otros
-
sensación de insuficiencia, incluso cuando las cosas van bien
En general, lo que se muestra hacia afuera no refleja cómo se vive internamente.
👉 Puede haber un alto nivel de exigencia… y al mismo tiempo una sensación persistente de no ser suficiente.
Enfoque de trabajo
El trabajo terapéutico no apunta a eliminar la exigencia, sino a comprender de dónde viene y cómo opera.
Se trata de ir construyendo una relación distinta con uno mismo, menos basada en la crítica constante y más en una mirada que permita sostener el propio valor.
El enfoque integra:
-
Terapia Cognitivo-Conductual
-
prácticas de Atención Plena (mindfulness)
-
herramientas orientadas al registro y la regulación emocional
Este proceso permite, de manera progresiva, ir soltando ciertas formas rígidas de autoevaluación.
Modalidad de intervención
El proceso no se limita a la sesión semanal.
Se complementa con un espacio de soporte audiovisual que acompaña entre encuentros, permitiendo sostener y profundizar lo trabajado en sesión.
Este dispositivo terapéutico está pensado para que puedas:
-
observar tus patrones en la vida cotidiana
-
incorporar herramientas de forma gradual
-
avanzar a tu propio ritmo
Qué podés esperar
A lo largo del proceso, muchas personas comienzan a experimentar:
-
una relación más amable consigo mismas
-
mayor claridad en sus decisiones
-
menos dependencia de la mirada externa
-
una disminución en la autoexigencia constante
-
más registro del propio valor
No se trata de dejar de exigirse por completo, sino de encontrar un equilibrio más sostenible.
Porque el mayor nivel de exigencia está dirigido hacia uno mismo, este espacio propone la posibilidad de empezar a correrse, de a poco, de esa lógica, para construir una forma más propia de habitar lo que se es.

